He vuelto

He vuelto

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Me siento afortunada

No estoy rara, sino intratable

Anna Karenina, L. Tolstoi


Hoy me he levantado de muy mal humor, y eso suele pasarme en muy contadas ocasiones a lo largo del año. Es el típico momento en el que nadie puede decirte nada porque es discusión asegurada. Sin embargo, a medida que transcurría la mañana todo se ha ido recolocando.

Me he comprado la Vogue de octubre y un pintalabios color cereza y he comido un plato de spaghetti con parmesano y tomate mientras la ojeaba. Cuando tomaba el café, me ha llamado N. y hemos quedado en trabajar juntos con photoshop la semana que viene. N. es uno de mis mejores amigos y quien me hace los logos y diseños para diferentes proyectos en los que he ido trabajando. En otra ocasión os hablaré sobre él, pues posee una sensibilidad muy especial y además es un gran artista del graffiti.

Estos días andamos de aquí para allá ayudando a L. en los preparativos de su boda, que es el viernes, y dando los últimos retoques a varias sorpresas que le tenemos preparadas.Al escribir pienso en lo preciosa que está con su vestido y automáticamente esbozo una sonrisa de oreja a oreja. Hemos crecido y compartido tantas cosas juntas que me alegro infinitamente de que al fin haya encontrado un compañero de vida. Porque si algo admiro en su relación es la complicidad que tienen y la capacidad de funcionar como un verdadero equipo de dos, apoyándose mutuamente de forma incondicional. 

Y es que en el amor, ya no nos valen las tonterías.

(Vuelvo a sonreír de oreja a oreja).

Historias del desencanto, A. Valle, 2005


lunes, 26 de septiembre de 2016

¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?



No pierdas nunca la alegría, dijo, es lo que ellos quieren


Estoy convencida de que él lo sabía, pese a que me insistieras una y otra vez en que había que ir con cuidado. Uno de los mejores profesores que he tenido, sin lugar a dudas. Recuerdo sus clases, sus palabras en encuentros fortuitos y se me dibuja una sonrisa de agradecimiento por su discreción absoluta y su cálida comprensión.

Por aquel entonces yo estaba haciendo un trabajo de investigación sobre la femme fatale para su asignatura. Y (te) le escribí a modo de despedida:

La femme fatale en la literatura y las artes en general es un mito surgido de la mente masculina. Es una fantasía hacia aquello que no se puede comprender, ni dominar: la mujer segura de sí misma, que transgrede el mundo burgués de madre y esposa.

Una nota para que la vieras junto a las copas de vino cuando te levantaras por la mañana. Una pluma negra en el alféizar de tu ventana. Mi ausencia en tu colchón.

Siempre me hizo ilusión protagonizar una canción de Sabina.


Rita Hayworth

domingo, 25 de septiembre de 2016

Lolitas de Mediaset

Quienes me conocen bien saben que hay algo que me irrita de tal manera que me conduce a un rechazo inevitable en cuanto lo detecto: la falta de elegancia. Con ello no hago referencia a la forma de vestir ni a las marcas, al status quo o el nivel socioeconómico. Para nada. Me refiero a la forma de hacer las cosas, al saber estar. No soporto comportamientos vulgares, ya sea al comer, al andar, al hablar (odio los gritos)...en ningún caso ni situación.

Ejemplo de elegancia en el cine es para mí Colin Firth. Ayer fuimos a ver la última de Bridget Jones, ya que película en la que actúa él, película que voy a ver. No voy a entrar en una crítica personal sobre la peli, pues me consta que ya hay muchas por la red y ese no es el motivo de esta entrada. Tampoco puedo decir que me gustara demasiado, pero estaba él y una vez más sacó el papel con su sobria contención, sin dramatizaciones absurdas ni sobreactuación. Pese a que no soy muy partidaria de lo british, mi admiración por sus maneras no deja de aumentar al verle en películas tan comerciales después de ganar un Óscar por El discurso del rey.

Creo que las personas nos medimos por nuestros actos y tod@s vivimos filmes que resultan obras maestras y películas que bien se merecen la etiqueta de dramón de antena 3 a las cuatro de un sábado. Atención, ahí no hay duda. Tú creas tu personaje. 

¡Y qué difícil seguirle el rollo a una Lolita de Mediaset cuando te has aprendido la de Nabokov!


Colin Firth


sábado, 24 de septiembre de 2016

¿Qué faré, mamma?

Una de las últimas conversaciones que tuvimos cuando yo aún estaba en la facultad fue sobre las jarchas. Me inquietaba su origen, mi intrépida curiosidad no se satisfacía con cuantas explicaciones había leído sobre el porqué de una poesía en voz de mujer. Necesitaba respuestas y ni los libros me las daban.

Así que te lo pregunté directamente, aún sabiendo que no era tu especialidad. Me miraste con ese silencio que tanto caracterizaba nuestros encuentros (más bien mis intrusiones) en tu despacho. 

- Este tema bien merecería una tesis doctoral, me dijiste, ¿tú qué opinas al respecto?.

Te expuse mis puntos de vista, te hice reír (¡cómo me gustaban esas carcajadas inesperadas precedidas por tus silencios!), sigue buscando, me propusiste, y la conversación derivó en temas que no venían a cuento.

Pasados unos días me topé contigo enfrente de la cafetería.

- Cuando puedas ven a mi despacho, tengo una cosa para ti.

Boom, boom, late el corazón.

Dejé pasar el tiempo que estimé oportuno para no delatar mi urgencia y subí. Me tendiste un libro.

- El otro día lo vi en la biblioteca y pensé en ti.

Pensaste en mí...

Emblemas: 0

Alumna aplicada: 1

Já.


¿Qué faré, mamma?

Meu al-habib est ad yana

Lírica española de tipo popular, Ed. de Margit Frenk, Cátedra, Madrid, 2008



viernes, 23 de septiembre de 2016

Bienvenido, otoño

Hoy he ido de compras con X. porque el viernes que viene se casa una de mis mejores amigas. Si me animo cuando llegue el día, colgaré alguna foto por aquí. Mientras tanto, tan solo puedo decir que me encanta el conjunto de pantalón negro y blusa que me he comprado. Suelo llevar vestidos a este tipo de eventos, por lo que me hace especial ilusión el variar y darle otro aire a mi look.

Mientras comíamos unos pinchos de tortilla y compartíamos una ensalada de queso de cabra y un agua mineral, hablábamos sobre el maquillaje. Últimamente me decanto por tonos suaves, tirando a rosa palo y siempre, siempre, negro en las pestañas a rabiar (un colorete ha caído también).

De vuelta a casa nos ha sorprendido una tormenta en el coche.¡ Bendita agua que tanto necesita nuestra isla!. Me encantan las tormentas y los días lluviosos de otoño poseen una magia que invita a sentarte en el sofá rodeada de cojines y pasarte la tarde leyendo un libro. 

Hoy es una de estas noches de viernes en que no tengo planes. Enciendo una vela con olor a lavanda, me pongo una copa de vino y junto a mi perra y mis dos gatos me dispongo a leer hasta que se me cierren los ojos. 

Dormir tapadita, con la ventana abierta, es otro de los placeres otoñales que más disfruto...

...aunque no sea contigo.




jueves, 22 de septiembre de 2016

El reposo del guerrero

Quisiera decirte que puedo hacerme cargo de todas tus pesadillas, porque soy tierra y raíces y madre de todo lo que late y palpita.

Penélope tejiendo el manto de estrellas, la que nunca desfallece, hogar y lecho para el reposo del guerrero.

Acariciarte el rostro leyendo cada línea de tu cansancio, yo pongo luz a tus derrotas.

Te regalé un goma para que borraras cada uno de tus errores y un lápiz para que reescribieras tu historia.

Ni siquiera pensaba en nuestra historia.

porque no sé porqué, ni cómo,

pero te quiero.





lunes, 19 de septiembre de 2016

PRODESSE ET DELECTARE

...no puedo evitar preguntarme desde que te conozco,

una y otra vez una y otra vez una y otra vez una y otra vez una y otra vez



¿qué tendrán los malditos emblemas del barroco español que no tenga yo?


C. Ripa, A Veritas




domingo, 18 de septiembre de 2016

Noche del Arte en Palma

Ayer S. y yo estuvimos en la Nit de l´Art (Noche del Arte) en Palma. Entre otras, visitamos las exposiciones de la Fundació Barceló, en la que las ilustraciones de Max y su historia sobre el drac de na Coca (leyenda mallorquina) me parecieron muy entrañables. Especialmente interesante me resultó la exposición dedicada a Baltasar Porcel, sobre todo un área en que se habían ilustrado a libre interpretación del autor algunos personajes de uno de sus libros.

Después cenamos de carpaccio de bacalao y patatas bravas y nos tomamos unos mojitos sentadas en la terraza de un bar-librería en una de las callejuelas más bohemias de Palma, mientras dos chicas cantaban soul bajo numerosas tiras de lucecitas blancas.

Debo confensarlo. Ella no lo sabía, pero le hice patear toda una zona por si te veía. Por si en ese justo momento llegabas o decidías salir de casa. Mientras ella me iba hablando de las últimas tendencias en decoración, yo me encomendaba al eclipse lunar y movía mis sandalias al compás de los supuestos pasos que faltaban por llegar a tu portal: ya hemos pasado la tienda de antigüedades (siete), ahora la iglesia (seis), tomamos a la izquierda (cinco), quéoscuraesestacalle (cuatro), por aquí pasa la procesión en Semana Santa (tres), aquí antes vendían ropa, ¿no? (dos), si seguimos recto llegamos al ayuntamiento (uno)...mirada de reojo, una lona blanca en el balcón...

....aquí no hay ni Dios...







viernes, 16 de septiembre de 2016

La mariposa son sus alas

Soy especialista en autocastigarme y, tal y como salieron las cosas, no me siento demasiado orgullosa de mí misma.

No he abierto un solo libro de poesía en tres años. No he vuelto a pisar los pasillos por los que te me escurrías. Abandoné las ganas y con ello un ejército de peloteo incesante tras la mejor nota. Llegué incluso a aborrecer las horas de biblioteca que me acercaban un poco más al lugar que ocupabas...segundo piso, ala nueva, final del pasillo a la derecha. Tu templo era mi catedral de adoraciones infintas y el eco de tus pisadas el rastro que perseguía cual bestia hambrienta.

Por aquel entonces era morena y solía llevar calcetas hasta medio muslo. Arrastraba una bolsa gigante con el paquete de tabaco, repleta de libros y una desgastada carpeta. No hace tanto tiempo, no hace tanto tiempo...y sin embargo la mujer que ahora teclea es rubia (ya ves) y sale de casa con un bolso negro Chanel en el que apenas cabe un papel arrugado con el teléfono del último hombre que le recuerda a ti. Un gesto, un rizo desordenado, un puñadito de canas y arruguitas que se asoman por el extremo de unos ojos atentos tras las gafas...

...pero tu voz...aytuvozquélocura...

Has vuelto 

(la poesía ha vuelto el escribir ha vuelto yo misma he vuelto si es que alguna vez me perdí)

Me perdono.

Ahora mismo soy todas las mujeres que hay en mí.

Esta era yo


Esta soy yo ahora



jueves, 15 de septiembre de 2016

Manifiesto

A usted, en obediencia.


Señor,
usted no lo sabe
y sin embargo sus arrugas,
tersándome la mañana,
me han obligado a iniciar una huelga de novios
desde que lo conozco.

Y hoy
-mientras los dos nos mirábamos de reojo, cada uno
en un extremo de la barra-,
mi guedeja más anarquista
ha optado definitivamente por afiliarse a sus ojos.

A. Guzmán, Usted, Hiperión, Madrid, 2005.